Es uno de los mayores proyectos de construcción que se han realizado en los últimos años en Renania del Norte: una nueva generación de centrales térmicas, la primera en Datteln.
En este tipo de ejecuciones es necesario reducir los costes en obra, cumplir los más altos requisitos de calidad y siempre en el menor tiempo posible. Junto a estos objetivos hay que mantener las elevadas exigencias de seguridad, de ahí que se requiera una verdadera especialización en los trabajos. De esta manera se ofrecieron soluciones a medida adaptadas a las exigencias de esta obra.
Durante la primera fase se emplearon aproximadamente 30.000 m³ de hormigón, con diversos sistemas de encofrado en la ejecución de muros, pilares y losas para la sala de máquinas, la zona de calderas, la torre de enfriamiento y edificios auxiliares.