La esclusa independiza el nivel del río aguas abajo, que varía con las mareas y con los periodos de lluvia y estiaje, del nivel aguas arriba, en la dársena, de calado constante y no sujeto a mareas.
La esclusa cumple una doble función: regulación del nivel de agua dentro de la zona comercial y la defensa de la ciudad ante inundaciones. Al aumentar el calado del río se hizo necesario sustituir la actual esclusa, construida hace más de 50 años, (de 200 m de eslora, 24,36 m de manga y 8 m de calado) por la nueva, situada muy cercana a la actual, de 434 m de longitud, 35 de manga y 10 m de calado. Así, es posible el accesode barcos de hasta 20.000 TPM y 290 m de eslora.El reto consistió en los grandes volúmenes para encofrar, los espesores y alturas, así como los reducidos plazos de ejecución. Las prestaciones y servicios ofrecidos, junto con la detallada asistencia técnica en obra, cumplió con todas las expectativas.